Todos hemos estado en la silla de un estilista y hemos sido testigos de que el cabello es mucho más que cabello; es una expresión de arte y un reflejo de nuestra identidad. 

Sin embargo, pocos saben lo que es estar detrás de la silla, en el lado del estilista: las largas horas, los estereotipos que enfrentan, la dedicación de educarse todos los días para ser mejores profesionales y muchos otros retos que atraviesan a diario.

 

Como la marca que acompaña a los estilistas a lo largo de sus carreras, nos sentamos a conversar con Eric Paulino, propietario de De Arte Salón, Redken Artist y especialista en rizos y color.

Cuéntanos sobre tus inicios.

Nací y crecí entre el Residencial Monte Hatillo y el Residencial San Martín en San Juan, Puerto Rico.

Mis inicios fueron como barbero, aunque siempre sentí curiosidad viendo a quien me recortaba de niño. Cuando decidí estudiar, quise elegir algo diferente a lo que ya hacía, y fue entonces que entré al curso de cosmetología.

 

¿Qué barreras derribaste a lo largo de tu carrera?

Definitivamente sentí una falta de apoyo y enfrenté varios prejuicios. Aunque suene fuerte, muchos me decían: “Eso no es para hombres”. También tuve que romper con los estereotipos de quienes somos de “caserío”, lo que inmediatamente nos pone una etiqueta.

Sin embargo, siempre tuve el apoyo de mi papá. Fue la primera persona que me apoyó comprándome los materiales que necesitaba y aportando a mis estudios, ya que no tenía beca.

 

¿Cómo ha sido Redken parte de tu carrera?

Desde que empecé a trabajar hace un poco más de 25 años en salones de belleza, la línea oficial era Redken y me encantaban los resultados que obtenía cuando realizaba color. Esto me llevó a querer seguir aprendiendo más.

 

Fue en mi primer taller con la familia de Redken que me di cuenta de todo lo que me faltaba por aprender y despertó en mí el deseo de ser parte de ese grupo de Redken Artists.

 

¿Qué consejo darías a un estilista que está comenzando su carrera?

Le diría que no se conforme con lo básico y que busque más allá; mantener el hambre por la educación es la clave para mejorar como artista. Es donde encontramos qué nos apasiona, para pulirlo y fortalecerlo. Recuerda: Sueña en grande y pon manos a la obra hasta materializarlo.

 

Cierre:

Eric es un ejemplo de que el esfuerzo, la persistencia y las ganas de aprender pueden elevar tu carrera detrás de la silla.

Quédate pendiente y conoce más Redken Artists que inspiran.

por Redken Puerto Rico